viernes, 14 de mayo de 2010

¿FIN DEL TERCER MUNDO?

Enrique del Val Blanco / El Universal
En un artículo reciente publicado por EL UNIVERSAL el mes pasado, el señor Robert Zoellick, que trabaja como presidente del Banco Mundial (BM), designado por el gobierno de Estados Unidos, sale con la peregrina idea de que llegó a su fin el “tercer mundo”, tal como lo hizo el segundo mundo en 1989, con la caída del muro del Berlín.
Nos dice el presidente del BM que ya nos dejemos de las antiguas categorías, como las de “donantes”, “suplicantes”, “líderes” o “seguidores”, porque ya no tienen cabida. Se guardó muy bien de hablar de países explotadores y países explotados, categoría que sigue siendo muy actual.
Ya no hay sistemas económicos predestinados, todo es multilateralismo y rondas; grupos de países, como el G-7, el G-20 o la ronda de Doha. Este multilateralismo tiene que ser saludable. Y así continúa con la poesía el señor presidente.
Resulta lamentable el intento que hace por borrar la realidad imperante en el mundo, donde se vive una de las peores etapas de pobreza y desigualdad, entre países y al interior de ellos.
Los ejemplos son muy claros ¿dónde está el multilateralismo de China en África? Lo único que está haciendo es la compra o subyugación de los gobiernos pobres de esa parte del mundo con el objetivo, no de sacarlos de la pobreza, sino de asegurarse sus materias primas. ¿Dónde está la vocación multilateral en el tema de los subsidios a la agricultura cuando los ríos de dinero que otorgan norteamericanos y europeos a sus agricultores lo único que provocan es la ruina de millones de campesinos del tercer mundo?
Otro ejemplo claro de la división entre ricos y pobres en el comercio es el tardío reconocimiento del ex presidente Clinton, quien aceptó que parte de la culpa de la bancarrota y miseria de Haití se debe a que hizo caso a los productores de arroz de su estado, Arkansas, obligando al gobierno haitiano en turno a bajar los aranceles para permitir la entrada del arroz estadounidense, con lo que generó mayor pobreza en Haití.
¿De dónde saca el señor Zoellick que ahora se hable tan sólo de países “en desarrollo”? Será en desarrollo infinito. Lo que intenta el señor Zoellick es dorar la píldora e idealizar una situación que hoy más que nunca está alejada de la realidad.
Tendría que tomar en consideración a la totalidad de los países y no a unos cuantos, notoriamente a los denominados BRIC y a los que él llama “fuentes de crecimiento e importadores de bienes de capital y servicios”; para que sigan haciendo el gran negocio los países desarrollados, agregamos nosotros.
Dice que queremos mercados libres para crear puestos de trabajo y elevar la productividad para crecer, lo cual resulta acorde con la fallida propuesta del gobierno mexicano en materia laboral. A la fecha no ha habido creación masiva de empleos, en cambio, somos más dependientes de lo que éramos antes de la liberación, por ejemplo en maíz y arroz.
No es con bellas palabras y llamadas al multilateralismo moderno como los países van a salir del tercer mundo y llegar a países en desarrollo infinito. Será cuando haya un cambio verdadero en las relaciones políticas, comerciales y de dependencia que hoy existen y a las cuales los países desarrollados no quieren renunciar, tal como lo demuestra la ronda de Doha, donde los poderosos son los que quieren seguir manteniendo sus privilegios.
Sin embargo, por muchos años seguiremos hablando no del eufemismo que pretende el presidente del BM, aunque para que esté tranquilo podríamos dejar lo de primer y tercer mundos y simplemente hablar de países pobres y países ricos, que es más claro y real.
Analista político y economista



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